La Nueva Ley de Transparencia Salarial: el 7 de junio cambia todo
Óscar Izquierdo Experto en recursos humanos y socio director de RENOVATIO Way to Go
Celebrado en Aula de Invitados
Fecha 07/05/2026
El próximo 7 de junio de 2026 marcará un hito en la legislación europea cuando entre en vigor la nueva Ley de Transparencia Salarial, una medida que afectará a todas las empresas con más de 100 empleados en la Unión Europea. Esta ley es el resultado de la Directiva (UE) 2023/970, aprobada por el Parlamento Europeo con el objetivo de erradicar la brecha salarial de género y fomentar la igualdad en el ámbito laboral.
Óscar Izquierdo, experto en recursos humanos y socio director de RENOVATIO Way to Go, analiza este nuevo marco legal en un Aula de Invitados donde se puso en valor la importancia de la transparencia y la cultura organizacional.
El desafío de la inclusión y la diversidad
Uno de los aspectos más importantes en la nueva Ley de Transparencia Salarial es la incorporación de la diversidad e inclusión. Si bien la ley inicialmente se centra en la igualdad salarial entre hombres y mujeres, la evolución de las políticas laborales está llevando a un enfoque más amplio que incluye otros aspectos como la representación de minorías étnicas y la equidad salarial para todos los colectivos.
«El hombre-mujer ha quedado atrás. Hoy estamos hablando de una pluralidad de colectivos que deben ser representados y respetados dentro de las empresas», comenta Izquierdo. Esto implica que, en los próximos años, la ley podría expandirse para abordar también la inclusión de otros colectivos como las etnias, un tema que ya está siendo tratado en países como el Reino Unido.
Sin embargo, la implementación de estos cambios no será igual en todos los sectores. En áreas como la tecnología, donde las empresas ya han adoptado políticas de igualdad y diversidad, la transición será más sencilla. Sin embargo, en sectores más tradicionales, como el industrial en España, la aplicación de estas políticas será un reto mayor. «En sectores como el tecnológico, la implementación de estas políticas es relativamente más fácil, pero en sectores industriales hay una brecha mucho mayor que superar», explica Izquierdo.
Transparencia y el reto para las empresas en España
La transparencia es uno de los aspectos fundamentales de la nueva legislación. A partir de la fecha de entrada en vigor, las empresas deberán proporcionar información detallada sobre las políticas salariales, incluyendo las remuneraciones de los empleados. «Es una obligación. A partir del 7 de junio, cualquier empleado puede solicitar saber lo que ganan sus compañeros, y la empresa tiene la obligación de proporcionárselo», aclara Izquierdo.
Y es que esta medida no solo busca garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres, sino que también tiene como objetivo reducir las disparidades salariales y fomentar un ambiente de trabajo más justo. Además, la ley obliga a las empresas a tener políticas claras sobre la asignación de salarios y sus incrementos, lo que permitirá que los empleados tengan acceso a información sobre cómo se toman las decisiones salariales dentro de sus organizaciones. Esta transparencia será supervisada y controlada por las autoridades europeas, lo que implica que las empresas deberán cumplir con los nuevos requisitos de manera rigurosa.
La nueva ley también plantea un cambio estructural en la gestión de los recursos humanos dentro de las empresas. Izquierdo subraya que, aunque muchas empresas ya implementan políticas salariales justas, la transparencia obligatoria exigirá una reestructuración de los procesos internos. «Este es un cambio importante, no solo para cumplir con la ley, sino para crear un entorno más justo y abierto. La transparencia salarial será el primer paso para promover una cultura organizacional sólida basada en valores de igualdad», comenta Izquierdo.
El desafío para las empresas será adaptarse a estos nuevos requisitos y garantizar que sus estructuras salariales sean claras y accesibles. Sin embargo, la transparencia también ofrece una oportunidad para que las empresas se conviertan en líderes en el ámbito de la inclusión. Las organizaciones que logren implementar eficazmente estas políticas serán vistas como empleadores responsables, lo que podría atraer a un mayor número de talentos y mejorar su competitividad en el mercado.
Diferentes sectores y un cambio de perspectiva
En España, los sectores más tradicionales, como el industrial, enfrentarán mayores dificultades para adaptar sus estructuras salariales a los nuevos requisitos de la ley. «Las empresas españolas deben ser conscientes de que no se trata solo de cumplir con la ley, sino de adaptarse a una nueva forma de gestionar las relaciones laborales», apunta Izquierdo.
Esto implica no solo proporcionar información detallada sobre los salarios, sino también garantizar que las políticas de remuneración sean equitativas y transparentes para todos los empleados, independientemente de su género, etnia o colectivo al que pertenezcan.
Izquierdo también destaca que la ley de transparencia salarial no solo es una obligación legal, sino una ventaja estratégica para las empresas que logren implementarla de manera efectiva. «Las empresas que se adapten mejor a este nuevo marco legislativo saldrán beneficiadas en cuanto a atracción de talento», asegura.
Por ello, en un entorno cada vez más competitivo, las organizaciones que no se adapten a estas nuevas exigencias podrían quedar atrás, mientras que aquellas que lo hagan de manera eficaz mejorarán sus relaciones laborales y fortalecerán su posición en el mercado.
